domingo, 10 de octubre de 2010



La inspiración llega sola si los actos salen involuntariamente. El aire parece que se tranquiliza cuand
o nos vemos, el día se ilumina cuando nos reímos.
Lo que sentimos es
diferente, no existe palabra,letra, sonido, signo... para describirlo
, simplemente sé que lo siento y que es distinto a los que todos los demás llaman amor. Es nuestro, tuyo y mío y de nadie más.
Es una incógnita sin resolver, pero me gusta que se quede así, sin explicación porque mee: me encanta cuando echas el aliento
mientras nos besamos, me gusta tu sabor y tu olor único, las caricias en la espalda mientras mis piernas te rodean y
tu
las colocas una y otra vez. Me pierde que te rías porque tu risa es especial, diferente a todas las demás. No cambiaría por nada cuando me acaricias el cuello y cuando te me qu
edas mirando preocupado porque te he dicho algo
que no quieres escuchar, esa mirada tuya tan transparente que lo dice todo, cuando te da vergüenza decirme cualquier cosa y te pones rojo,esos lunares que
son mi perdición, lo calentito que estás siempre y el calor confortable que me transmites cuando me coges la mano. Porque sabes que no dejaría que otro me tocase como lo haces tú,
con tu forma tan peculiar y aunque luego me arrepienta y me absorban los remordimientos, espero ansiosa durante cinco días esos fines de semana en los que hay locura en el ambiente.
Tenerte delante mía sin poder tocarte, besarte o simplemente sentirte es un infierno y me llena por dentro cuando
te das la vuelta en clase y me acaricias la mano, o simplemente cuando me preguntas qué dónde está la chica más guapa de este mundo, porque sé que en esos instantes sientes lo mismo que yo,
que estás pensando en mí y que ya no puedes controlarte. Pero también admiro la capacida que tienes de aguantarme y de querer estar conmigo siempre a pesar de lo difícil que puedo ser a veces.
Te quiero alexander y por todo esto y más cosas no podría dejarte y lo sabes.




El 1 de Septiembre del 2010.

Frío, siento frío... es un lugar muy surrealista, muy surrealista para verlo, para sentirlo, para escucharlo, para amarlo, para...¿odiarlo?. Es un lugar tan diferente como jamás hayas visto, es tan misterioso que te haces tantas preguntas que nunca puedes explicarte, que nunca te puedes contestar porque no tienen sentido, simplemente es que no tienen ninguna respuesta, no tienen un significado coherente, una explicación razonada, no tiene nada, porque ese nada es vacío, si, cuando lo sientes, cuando sientes ese lugar ... es vacío. Simplemente un enorme vacío. Quiero sentirte cerca, quiero que estés a mi lado, porque tú, tú eres la única capaz de sacarme de aquí, sacarme de este horrible lugar, la única que puede volver a poner mi vida en su sitio y hacer que deje atrás lo surrealista.
El aire de este lugar me oprime el pecho y en ocasiones me cuesta muchísimo respirar, el ambiente humedece mis ojos y provoca recuerdos, muchos recuerdos a tu lado, el suelo es tan inestable que me da miedo caminar hacia delante, tiembla tan fuerte que pierdo el equilibrio en ocasiones, y caigo, caigo de nuevo y duele, duele muchísimo. Las nuevas heridas empiezan a sangrar y se mezclan con las otras que no cicatrizan. Aún así me levanto e intento caminar hacia atrás, pero sin logro ninguno, porque todo este lugar es un laberinto con la misma salida de siempre: el vacío.
No hay vida en el, no hay animales a mi alrededor, ni nubes con diferentes formas allá en lo alto de ese cielo azul, el sol no brilla y la luna no sale. Y si por algún casual lo hicieran, me es indiferente, inapreciable.
Cuando las horas recaen sobre mi y pesan demasiado, tanto que la mínima fuerza que pueda tener queda malgastada, me introduzco en mi sueño, en mi fantasía, en el único sitio dónde puedo sentirte cerca de nuevo, a mi lado, escuchando de nuevo tu voz, tu risa, abrazándome, queriéndome como siempre lo has echo. Imaginandote entera, con tu perfección y con tus imperfecciones, pero siempre tú. Lo más doloroso de ambos lugares, es que siempre acabas yéndote, siempre acabas dejándonos aquí, dejándonos sin poder disfrutar de ti más tiempo.